Posts etiquetados con ‘Reflexión’

1978-2008

Escrito por Tzek el 16/08/08
Clasificado en: Reflexión

Pues ya son 30… creo que todo ha pintado bien después de todo. 

Omar Sosa Tzec, a.k.a. Tzek cumple 30 años

El “síndrome Tv y Novelas” en una página de inicio

Escrito por Tzek el 08/08/08
Clasificado en: Diseño Web, Diseño de Información, Diseño de Interacción, Diseño de Interfaces, Diseño y Sociedad, Métodos y proceso de diseño, Profesión, Reflexión, Tertulias

Las revistas de chismes del espectáculo son popularmente adictivas. En México existe una gran circulación de este tipo magazines, siendo TV y Novelas una de las más representativas y con más trayectoria. Una característica distintiva de éstas es sin duda la portada, la cual tiene que gritar para llamar la atención de los lectores potenciales. Y que mejor manera de hacerlo con textos en caja alta, colores vibrantes, falta de aire en la composición y enunciados estridentes.

Portada de TV y Novelas México

Portada de TV y Novelas

Lo importante tiene que aparecer en la portada. Pero, ¿qué es lo importante? ¿quién lo determina? Quizá a muchos nos cruza por la cabeza la palabra editor y más aún, podríamos determinar que “él decide, él dirige, y punto”.

Si hacemos la analogía con la Web, la portada vendría siendo la página de inicio. ¿Cuáles son las respuestas a las mismas preguntas? El editor o webmaster sería quien determina qué, en qué orden y dónde van las cosas ¿no? Sin embargo, la Web es una de las entidades donde el poder del usuario final tiene más peso para lograr el éxito ¿o no?

Supongamos que el webmaster es en sí el “diseñador web”: el que se encarga no sólo del mantenimiento sino que ha participado tiempo atrás, tanto en la estructura como en el layout. Este caso es fácilmente visible en freelancing o en trabajos donde un equipo pequeño (incluso de una o dos personas) se encarga de un sitio completo.

Cuando el diseñador se encuentra con los stakeholders

Pues bien, la premisa del “lado del diseñador” sería “poseo los conocimientos para determinar cómo indentificar la estructura del sitio y la interfaz de este”; ergo, “aquí está el sitio propuesto, úsese”. Sin embargo, existe una contraparte: los stakeholders o las personas interesadas (en el sitio). No estamos hablando del usuario final. Entre estas personas puede estar quien encarga el sitio (contratista), el jefe, un comité que determina qué información se estará presentando, etc. Lo “sabroso” se da cuando la mente (y el ego, por qué no) del diseñador se encuentra con la de los stakeholders para determinar, entre otras cosas, qué incluye y cómo debe ser la página de inicio, la “gran carta de presentación”.

Peticiones para mostrar algo en la página de inicio

En ese cruce de “aires”, cual formación de tornado, suele darse un Síndrome de portada TV y Novelas” en el index o página de inicio, el cual corrompe terriblemente la posible propuesta óptima de interfaz web por parte del diseñador. Todo es importante y todo debe resaltar. Claro, las opiniones son muy sesgadas dependiendo del stakeholder en cuestión. Justo ahí es donde entra el grado de influencia de cada uno de ellos; sin embargo, todos quieren tener visible el nicho de información de su interés.

Más peticiones al webmaster o diseñador por los stakeholders

 

La “homepage TV y Novelas”, le pone al usuario todo a la mano, eso debe ser bueno. Se pueden encontrar banners animados en flash y muchos botones o imágenes por todas partes, textos de gran tamaño, menús desplegables con muchas pero muchas opciones, más de 5 logotipos (por eso de mostrar que el sitio es importante), etc. 

El ying-yang de este asunto puede describirse así: el diseñador web no preparó la estructura (navegacional y visual) del sitio “a prueba de balas” y tampoco se preocupó por sensibilizar a los stakeholders hacia una cultura de la usabilidad y fucionalidad (¿qué queremos con el sitio? ¿para qué servirá?); por otro lado, las personas interesadas sí quitan autoridad al diseñador (aunque se les explique), debido a que lo “importante” es lo importante y tiene que estar en el index, cuanto más opciones, mejor. No se trata de armar “pleito”, ni de ver quién tiene la razón, sino de darse cuenta que un sitio web va más allá de “presentar información”, porque en la mayoría de las veces están ahí para usarse.

Usuario confundido ante una página de inicio atascada

¿Y a qué lleva el último punto? La respuesta es simple: cuando los usuarios usan el sitio (valga la redundancia), se topan con una página de inicio saturada, con demasiada información, muchas opciones para seguir navegando y que pobremente responde a sus necesidades. Después, cuando llega la retroalimentación, sobretodo en esas situaciones donde se apremia “la calidad en el servicio”, los stakeholders se dan cuenta que la página de inicio y todo el sitio, están mal.  Como parte de este síndrome entra su desesperación por no quedar mal y demostrar que sí hay aptitud, que se tiene un sitio web bueno, usable y relevante. Es posible que en este punto se recurra de nuevo al diseñador para que “corrija” tales desperfectos.

El síndrome puede evitarse, pero requiere de la participación de los stakeholders y que sepan hasta dónde llega su autoridad, dejando lo pertinente al diseñador web, que en teoría es el experto y sabe lo que conviene pensando en los usuarios del sitio. Lo complicado está que se involucran aspectos emocionales (en particular de egocentrismo) tanto en el diseñador como en las personas interesadas, por lo que “sanar” es más difícil de lo que parece.

El diseñador para ponerse frío, hay que reconocerlo, debe hacer su chamba, documentar en la medida de lo posible (wireframes y blueprints, esquemas y diagramas, todo lo válido para comunicar por qué se hacen las cosas) y ser claro ante los stakeholders sobre lo que se pensó, lo que se tiene, lo que puede ser y lo que se podría hacer. 

¿Complicado o díficil? Sí. Pero es parte del show ¿o no?

Lo que todo diseñador debería saber por CyberGus

Escrito por Tzek el 25/07/08
Clasificado en: Desde la web, Diseño y Sociedad, Profesión, Tertulias

En MoccaBlog Café, CyberGus ha realizado y categorizado algunos de sus últimos artículos. Nos comenta:

En este post voy a hacer una recopilación de todas las notas que he publicado y creo pueden ayudar a diseñadores, fotógrafos, comunicadores y en general a quienes les sirva tener claras ciertas cuestiones básicas que si bien no todos las saben, otros simplemente las olvidan:…

Esta recopilación recibe el nombre de “Lo que todo diseñador debería saber“.

Experiencias personales en el rediseño de logotipos

Escrito por Tzek el 24/07/08
Clasificado en: Diseño Gráfico, Profesión, Reflexión, Tertulias

Como parte del branding está un constante refrescamiento de la identidad, “cambiar” el “logo” para que no pierda vigencia, de forma que al aplicar la marca se cree todo un concepto invasor que permanezca en el imaginario colectivo de las personas.

Recientemente existen dos casos que me han llamado la atención: Xerox y Walmart. Ambas empresas han apostado para un re-diseño “brandeable”.

Ah… rediseñar un logo; se oye sencillo. Sin embargo, estoy casi seguro que todos, habiéndolo hecho o no, pensamos en “el cambio” como el principal obstáculo. Quizá sea un poquito más complejo. Estas son tres experiencias donde me he dado de topes con la pared.

Parece que en la lucha por el rediseño o replantamiento de la identidad, el “logo” es el estandarte; pero como diseñador, se necesitan otras herramientas para ganar “la batalla” cuando uno se quiere dar entrada con la nueva idea visual.

El caso Abric

La mueblería Abric fue una muy buena escuela para mi, agradezco mucho que me dieran la oportunidad de trabajar en diseño publicitario y comunicación visual de marca. Y hablando de esta última, pues cuando venía la decisión de considerar un posible rediseño de identidad, fue ahí donde tuve un mega-choque-contra-la-pared.

La situación fue presentar ante el consejo de esta empresa cuál podría ser la nueva identidad. Tenía un cañón y llevé la laptop. Intenté presentar tres propuestas (por cuestiones técnicas no pude hacerlo bien).

Admito que tenía mi favorita. La idea era un poco más de feminidad cuasi-modernista (tipografía) pero con un toque de juventud y dinamismo (en colores y forma de símbolo). Como decimos en México, al final no pegó.

Qué noté:

  • Identifica quién influye en las decisiones reales. Me fue bien, y aunque gustaron las propuestas, no tuve una estrategia para “venderme” ante la persona quien se iba a responsabilizar por tomar la decisión de seleccionar la marca. No me refiero a aplicar el discurso persuasivo así maquiavélico, sino saber “qué quería” y enfocar mis esfuerzos a demostrar que podía quizá satisfacer sus necesidades.
  • Pon el logo en contexto. Eso lo había aprendido de Ideograma y en esa ocasión decidí aplicarlo mostrando una “hoja membretada” y una muestra de la “tarjeta de presentación”. Ok, va. Sin embargo, algo que ahora re-aprendí de Ideograma al volver a tomar un taller con ellos, me terminé de convencer que no es suficiente. La marca, mostrada en un fotografía o dentro de un buen render, tiene más impacto que mostrar un cuasi-original de la hoja o la tarjeta en vectores.
  • No depender de la tecnología/plan de contingencia. Yo me sentía seguro de haber repasado mi PDF/presentación. Sin embargo, al calentarse el cañón de la sala de juntas, lo cuál tuvo por consecuencia que no sirviera. No supe manejar la situación: ahí me ven con la laptop entre las manos y con el dedo explicando. Nefasto. Fallé definitivamente al no llevar al menos dummies y/o mínimo una lámina que muestre a la marca en contexto. No creo que sea así en todos los casos, pero si no sabes cuáles son las condiciones técnicas pero ciertamente sabes que presentarás ante un grupo, parece que no está de más tener el “as” bajo la manga para manejar al grupo y como apoyo en el proceso de venta.

El caso CIRIA

El problema del CIRIA como marca está en expandir el concepto de biblioteca a algo más complejo dentro comunidad universitaria en la UDLAP. Cuando entré a trabajar en este lugar, ya tenía una identidad visual. Ahí me ven queriendo “dejar mi marca” para hacer notar mi entrada: decidí proponer una identidad visual nueva pero que a la vez se resguardara bajo la identidad visual de la universidad a la que pertenece el CIRIA.

La idea era presentar un símbolo más abstracto y fácilmente aplicable, como en playeras bordadas, pines, y otro tipo de souvenirs. Decidí mostrar a quién era mi jefe, de ese entonces, un documento PDF con un análisis de por qué manejar una identidad visual homogénea junto con la propuesta mía. No pasó tampoco. Claro que no fue para nada en mal plan, pero el argumento básico fue que un cambio brusco en la identidad visual no sería conveniente. 

Que noté:

  • Averiguar más sobre la historia de la identidad ya puesta. En breve, alguien me comentó que según parece mi ex-jefe participó en la creación del concepto visual. Eso definitivamente influye (como verán, volví a hacerlo mal en el siguiente caso). Es como llegar y destruir lo que otros han edificado y se sienten orgullosos.
  • Más vale maña que fuerza. A diferencia de Abric, la decisión no fue grupal. Aunque la negociación fue con la persona de influencia, quizá hubiera sido provechoso realizar una presentación no sólo ante mi ex-jefe, sino ante los demás jefes y/o subdirectores; la cual sin comprometer los intereses de nadie, hubiera llegado a más personas aunque al final el resultado hubiera sido el mismo. Pero quien sabe, quizá la pluralidad hubiera influenciado la decisión a favor de la nueva propuesta.
  • Saber si hay que parar o cuándo hacerlo. En este caso, al final fue una adecuación visual-institucional del imagotipo del CIRIA con el de la UDLAP. Prácticamente nadie notó el cambio y sí me dio una base con la que me sentía a gusto para continuar trabajando.
  • Darle la vuelta a la tortilla, de un lado el logo, del otro el concepto envolvente. Decidí tomar lo que me convenía de la idea de un sistema visual e irlo moldeando con el tiempo. Esto fue porque si el cambio en el logo no es tan notable, entonces mientras éste “no se mueva”, tengo la libertad de experimentar visualmente. Ahora este sistema ya está más o menos estable, derivando en un concepto envolvente para una identidad visual potencialmente reconocible más allá del logo. 

El caso Amigos

Amigos es una sociedad de instituciones mexicanas para la colaboración interbibliotecaria. De nuevo, ese mal complejo de ego-loguitis salió a flote con la propuesta de un logo según yo más corporativo y que de alguna manera fuera más “explotable” (pensando en usar formas derivadas del símbolo como caracterizadores gráficos para las aplicaciones de la marca).

Que no aprendí:

  • Averiguar sobre la historia del logo actual. Mismo que en lo anterior (aquí va un auto-castigo :s). 
  • No comprender que el complejo de “dejar marca” no es bueno. No hay mucho que decir sino que uno la puede cagar regar fácilmente por este complejo. Por cierto, no conocía este término hasta que una vez escuché a unos colegas “comentando” sobre otro diseñador y que éste había dejado su marca.

Qué noté:

  • No bajar de cuarta a primera cuando uno ya está en autopista. Mi propuesta no tiene algo evidente: el cambio con respecto al tiempo (la arroba que se convierte en hoja de libro). Hacer ese tipo de osadías no te ayuda para nada; me da el feeling que este factor de “dinamismo” es definitivamente una las razones que influye en los “Amigos” para que sigan queriendo su logo tal cual. No les importa el tratamiento tipográfico o que las “brushes” hagan que logo sea poco funcional a la hora de aplicarlo ( por ejemplo, en bordados o vinilo cortado), quieren su logo porque es parte de su historia.
  • Ver cómo llegarle a los interesados. Los Amigos al ser directores de centros de información y bibliotecas, por lo que he notado, poseen un perfil de persona que le interesa tener información bien referenciada para la toma de decisiones. Por otro lado, circunstancialmente estoy tras bambalinas en este caso y no tengo forma de comunicarme directamente con ellos. Algo que no he intentado, y admito que está muy mal, es preparar algo bien fundamentado que pueda “bajita la mano” distribuir entre ellos, lo cual me de entrada para una futura discusión de cómo mejorar y por qué refrescar la marca “Amigos”.

En conclusión.

  • Tengo que admitir que he fallado o tropezado con la misma piedra dos veces. Ahí no vale lametarse.
  • No dejar de analizar al cliente. Por ejemplo, el caso final del CIRIA: de verdad el cambio fue prácticamente imperceptible. Una vez escuché de un gran diseñador-empresario que si después del rediseño el cambio es mínimo, entonces para qué rediseñar (tomando como ejemplo el cambio hecho para el almacén Suburbia). 
    • Las situaciones que aquí planteo tienen la peculiaridad de que las consecuencias monetarias del manejo/cambio de la marca son prácticamente despreciables, a diferencia del Walmart, donde un cambio puede, quizá no hundirte, pero hacerte trabajar enormemente en la colocación de la nueva identidad en caso de que la primera impresión hacia ésta sea muy negativa. Todo un tema de discusión.
  • Inducir, sensibilizar y de paso educar al cliente. Quizá algunos piensen que no es nuestra chamba educar visualmente al cliente, pero si un “ligero” cambio en el logo actual te da entrada a moverle a todo el concepto de la identidad y llevarte de la mano al cliente en esa progresión, pues ¡adelante! ¿no creen? 

Reflexión sobre estándares por Sosa

Escrito por Tzek el 16/07/08
Clasificado en: Desde la web, Diseño de Interacción, Diseño de Interfaces, Diseño y Sociedad, HCI, Reflexión, Tecnología, Tertulias

Aunque el post que recién escribió Armando Sosa se llama “Cuando los estándares nos alcancen“, en sí puede tomarse como una reflexión, aunque personal, sobre la interacción, servicios y tecnología que tenemos hoy y sus implicaciones en el mañana. 

Muy ameno, espero puedan darse una vuelta para leerlo.

Por cierto, Sosa estará en un congreso llamado Mexico Web 2.0, donde vienen autoridades-practicantes del desarrollo web, estándares y servicios 2.0. 

Bunsen de Jorge Pinto

Escrito por Tzek el 04/07/08
Clasificado en: Desde la web, Tertulias

Jorge Pinto es el autor de la tira cómica llamada Bunsen. Esta última tira, la número 092, definitivamente es de mis favoritas. Si no lo han visto, espero puedan darse una vuelta y checarlas.

Bunsen tira cómica capítulo \

Por favor discúlpenme por presentar un “chiste local”, pero me hizo recordar a mis amigos que trabajan en la academia y a los que han estudiado su posgrado en ciencias, y también andan chambeando en la industria. Estoy seguro que se verán identificados con esta tira.

El diseño no es arte

Escrito por Tzek el 10/06/08
Clasificado en: Desde la web, Diseño y Sociedad, Profesión, Tertulias

Eduardo de Análisis Gráfico nos presenta en forma breve pero concisa su perspectiva sobre por qué el diseño no es arte: 

En mi caso, lo había expresado con esta tautología:

El diseño implica arte pero el arte no implica necesariamente diseño.

La ciencia implica diseño pero diseñar no implica necesariamente hacer ciencia.

Aun así, la ciencia implica hacer arte. 

Para mi el conflicto no está tanto en el diseño, sino en la invalidez que tiene ante las ciencias, desde la perspectiva que toda actividad humana, por su naturaleza, posee una subjetividad inherente que conduce a alimentarla/desarrollarla en forma artística (bajo la definición de la RAE).

En cuanto a lo escrito por Eduardo, el ápice de su post sin duda es la siguiente frase:

“Haz diseño, no arte; y, si lo haces, no lo vendas como diseño”.

Diseño de Información = Complejidad + Interdisciplinariedad + Experimentación

Escrito por Tzek el 23/04/08
Clasificado en: Desde la web, Diseño de Información, Profesión, Reflexión

NOlo de los Alquimistas de Diseño nos comenta sobre un artículo de AIGA sobre diseño de información. Según Gerlinde Schuller, la autora, el infodiseño es una combinación que relaciona los elementos que aparecen en el título.

Tres elementos que conforman el diseño de Información según Gerlinde Schuller

Algunos puntos que toca la autora en el artículo que me dejaron pensando según la realidad que me está tocando vivir:

De la complejidad.

  • El incremento rápido de la complejidad de los datos de nuestra vida diaria en las pasadas décadas condujo al diseño de información a distinguirse por si misma en el amplio campo de la comunicación visual como una disciplina específica con sus propios cursos de estudio, practicantes y teóricos.
    • Creo que el diseño de información es una realidad mexicana, en el sentido de tomar diseño como la proyección a la solución de un problema: La señora Lupita que organiza sus finanzas con el “gasto” que le da el marido, el inventario que tiene Dn. Pepe en su tienda de la esquina, cómo Luis llega a ese pueblito pintoresco o como Sandra presenta ante su jefe e iguales el reporte sobre las ventas en su maquiladora textil.
    • Sin embargo, como muchas cosas que pasan en México, no hay una conexión entre esa necesidad y quién pueda ofrecer un servicio para ayudar a resolverla. No porque no exista quién, al contrario, pero la situación económica (cuánto pagarle a un diseñador) y la cultural (para qué pagarle a un diseñador) influyen en el desenvolvimiento y desarrollo de la actividad profesional del diseño (de información o no).
  • El diseño de información es la transferencia de datos complejos hacia, la mayor parte, representaciones bidimensionales que buscan comunicar, documentar y preservar conociimento… En el mejor de los casos, la representaciones de información consiguen una transferencia a través de la derivación de conocimiento adicional y creando interacción vía la organización, combinación y densidad de hechos. No son representaciones de lo que uno ve sino de lo que uno sabe.
    • Un poco complejo la segunda parte, pero en síntesis, con los ejemplos de arriba es la relevancia de los apuntes de la señora Lupita porque esos “apuntes” son en sí, el know how de cómo conducir económicamente a su familia; si Mariana, su hija emplea dichos apuntes para “organizarse”, entonces se daría una transferencia de conocimiento cuya documentación “evolucionaría” según los esquemas mentales de Mariana, sin embargo el diseño de información persiste.
  • Diseñar el “significado de la información compleja” es una tarea que demanda de los diseñadores de información un pensamiento sistemático y la combinación de habilidades analíticas, editoriales y gráficas.
    • La gente “común” sabe como hacerlo porque están inmersos en el contexto del problema y por lo tanto, emplean un “lenguaje” y entendimiento ad hoc de cómo funcionan las cosas y por dónde moverle: La típica cubeta vacía de pintura para indicar que ese pedacito de calle está apartado para estacionarse, la calcomanía bien cookie para recordar que eso es muy importante en la agenda de una chava de 14 años, pegar post-its como idiota sobre todos los pendientes en un escritorio pero darle prioridad según el lugar donde estén pegados. Al final, después de desenvolver una discusión a partir de este punto, llegaríamos al hecho de que “todo es diseño” como dijo el gran Rand.
    • Sin embargo, la frase “diseñar para diseñadores” está ahí y sus implicaciones permean incluso en el diseño de información. Si no somos los que vivimos el problema, ¿cómo entender la necesidad y el porqué de la existencia de un problema de diseño? y más aún ¿cómo desmenuzar/modelar la realidad/el contexto para ir analizando el problema? Entonces resulta importante que desde la cuna, la escuela, sea relevante enseñar a los estudiantes de diseño cómo modelar y segmentar el contexto de usuario, quién es este último y cómo documentar el proceso de diseño. En el choque con la realidad mexicana (en lo económico y cultural) entonces el infodiseñador deberá armar un buen trade-off dados los recursos y “perfil” del cliente, pero partiendo del enfoque de que los usuarios en cierta forma envuelven la solución de diseño (antes de su creación) y no el diseñador envuelve a los usuarios con una solución de diseño (cuyo hastío, desecho, fracaso o reajuste se presente con una alta probabilidad). Conseguir esta última “actitud” de trabajo, considero que es muy complicada pero no imposible; en lo personal, el camino por recorrer sigue y por mucho.

De la interdisciplinariedad.

  • El diseño de información evolucionó de una actitud interdisciplinaria… (Los infodiseñadores) han cooperado repetidamente con otras disciplinas con contenido relacionado y usado estos enfoques y métodos de pensamiento como inspiración. En adición a representaciones gráficas, innovadoras, han inventado nuevos métodos de ordenamiento, navegación e interacción.
    • Relacionado con mi último comentario con respecto a la complejidad entonces ¿qué debe aprender un diseñador de información?
      • ¿Debe tener una visión parcial de sistemas y procesos?
      • ¿Debe tener una visión parcial de comunicación, lenguaje y cultura?
      • ¿Debe tener una visión parcial de cognición y comportamientos?
      • ¿Debe tener una visión parcial de lo que significa hacer arte?
    • El estar poniendo los pies en diferentes campos es muy enriquecedor, pero cual juego de Twister, uno puede acabar cayendo por la mala postura. Creo que un gran reto personal es tener un facilidad de integración, saber bajo que canal mirar el problema dependiendo de quienes te acompañen en la aventura de un proyecto.
    • Al estar supuestamente el diseño en todo y pertenecer hoy a una sociedad consumidora de información casi en su totalidad automatizada (lista para ingerir cual fast food), entonces el diseño de información sí se verá nutrida quizá siempre por el conocimiento de otras disciplinas que resuelven bajo sus perspectivas el cómo diseñar la información. Los practicantes propios de la disciplina tenemos el gran problema de ¿cómo empezar? ¿qué ocupar y de dónde lo tomo? ¿cómo lo cambio? ¿así estará bien? Siendo el diseño una disciplina proyectual para un tiempo dado, entonces de ahí que ir volteando a todas partes conforme pasa el tiempo, cosa que no es fácil de hacer en la práctica.

De la experimentación.

  • ¿Cómo puede el repertorio del diseño de información ser expandido en el futuro? Hasta ahora, únicamente investigación aplicada puede establecerse en diseño de información, una investigación funcional que bajo una perspectiva de aplicación al negocio atenta resolver problemas específicos, frecuentemente técnicos.
    • ¿Ah? En México, creo que el problema actual no está tanto en sí vas a hacer un mini-estudio etnográfico para conocer a los usuarios de la posible solución, sino de nuevo viene un choque económico-cultural dónde, independientemente si se dan bases en la escuela para aplicar este tipo de métodos, se mantiene la problemática de por qué y para qué pagar esta fase en un proyecto de diseño de información ¿que no se estudió para saber cómo hacer las cosas? y bajo una premisa de preparar a los estudiantes para enfrentarse a tal idiosincracia ¿es necesario ocuparse de la enseñanza/sensibilización/inducción sobre cómo y por qué hacer investigación aplicada? ¿hasta que nivel? y ¿en cuánto tiempo dentro del plan de estudios? ¿licenciatura o posgrado? 
  • Sin embargo, es deseable que para el diseño de información tornarse al “experimento”. Es importante crear plataformas experimentales—foros interdisciplinarios en los cuáles la investigación teórica y visual se fundan y nuevos conceptos visuales y relacionados al contenido sean probados de forma lúdica. Un enfoque de investigación autónoma podría ayudar a reflexionar más allá y expandir los métodos del diseño de información. Esto daría también nuevos ímpetus para soluciones orientadas a la comercialización.
    • Muy buen punto de Schuller. Algo que nos pasa a todos es que ahí están las cosas que tenemos que resolver y cuando ya estamos con el agua hasta el cuello, no dudamos en comprar a cualquiera que venda un salvavidas, ni siquiera tiene que ser una balsa…
    • Parece que en México el empresario medio difícilmente pagaría por una empresa cuya proceso de diseño involucra una fase de investigación (en diseño), pero sí está consciente de que si tuviera el dinero pagaría por grandes estudios de mercado y tomar eso como input aplicándolo donde sea posible, por ejemplo. 
    • Relacionado con lo anterior, otro situación involucra preguntas como  ¿por qué nuestra aplicación tiene que ser usable? ¿por qué está de moda? ¿por qué ya nos alcanzó la cultura de la usabilidad como requisito empresarial/de prestigio para lanzar nuestros productos? Ya sea intitulado ingeniero en sistemas, psicólogo o diseñador de información, ¿cómo vendes nuevos procesos a tu cliente como parte de tu propio know-how valioso para la solución de problemas de diseño de interfaces? ¿y en problemas de señalización? ¿de infografía? ¿de documentación técnica e instruccional para procesos y certificaciones ISO y demás? ¿de wayfinding? ¿de señalización?

Sí es verdad que el diseño de información puede ser resultado de la suma propuesta por Schuller. Pero al leer su artículo, ante mi curiosidad de saber qué es y cómo va el diseño de información en México, solo puedo confirmar que hay mucho que hacer; y de mi parte, que es bueno que hay camino fértil para sembrar junto con otros infodiseñadores pero que en la búsqueda de mi pedacito de terreno, podría perderme fácilmente (como estar viendo sólo el suelo y no el todo). Ojalá y no suceda así y si ya estoy así, chetos, creo que no tengo que hacer aquí…

* Si llegaste hasta esta línea. Gracias. Sinceramente.

* Esto fue escrito por lapsos durante hoy. No creo que exista una congruencia entre lo que está escrito al principio y el final, porque me pasaron un par de cosas particulares que me dejaron pensando justamente sobre el artículo de Schuller y lo que estaba escribiendo.