Factor sorpresa en publicidad
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Siempre ha sido una monserga promocionar un producto o servicio, porque es necesario que quede en la mente de las personas como algo deseable, algo que se desea consumir. La publicidad tiene sus jugarretas interesantes para incrustar esta idea de deseo y/o tomar acción.
En repetidas ocasiones he notado que cierto tipo de publicidad apela a la inteligencia del consumidor. Hay un comentario, una actitud en los personajes o algo en el mensaje publicitario que hace que el espectador ponga una cara de "¡Ja! Si las cosas son así, qué tontos" o de "Soy más listo porque se mejor lo que conviene que los mismos personajes que aparecen en el anuncio".
Otro que he notado es el factor de la lógica o la razón: mostrar al consumidor datos crudos para convencerlo de que es lógico o razonable las bondades asociadas al producto o servicio que se publicita.
Por otro lado, en la ciudad en la que vivo, es común que en horas pico pase alguien en los cruceros y te reparta tarjetas sobre clubs nocturnos o chicas que dan masajes ejecutivos. La tarjeta casi siempre de dos vistas, incluye al frente el atractivo visual y al reverso los datos de contacto.
Como anécdota, me ha tocado ver en más de una ocasión al estar en un crucero yendo en taxi, como el chofer guarda la tarjeta dentro de un fajo de otras similares, las cuales son acumuladas en promedio durante la semana.
Ahora bien, hace un par de semanas recibí de un alumno la tarjeta que se muestra abajo. Me sorprendió la actitud de este cuate para darme dicha tarjeta en frente de sus compañeros.

Me dije: "bueno, actúa cool. Total, de seguro le dieron muchas en el crucero". Como dejé la tarjeta asentada ahí, me preguntaron que si no la iba a ver. Sorpresa la mía al checar el reverso de la tarjeta.

Me provocó una sonrisa. Es sobre una serie de eventos, incluyendo este documental, sobre la trata de mujeres. Oh.
Creo que en un buen rato, aún sabiendo de la existencia de la y , no me había tocado realmente ver algo que me pareciera simple, efectivo, barato y como dicen: "creativo". De hecho, lo probé con una colega y su primera reacción fue de asombró y ofensa inmediata. Claro que también le dije que que viera el reverso y el efecto fue similar.
Este caso me pareció acertado porque no fue el típico bombardeo de mensajes publicitarios que te quieren hacer sentir más inteligente o más tonto, sino fue sacarle jugo al factor sorpresa de darle "la vuelta" a lo cotidiano; ya que hay todo un "bagaje" incrustado en el mensaje, y (¡bam!) el objetivo de la campaña es del tipo "fíjate que creías que el asunto iba por acá, pero no". Además, de que se combina con otro tipo de publicidad que he notado, que es aquel que busca crear un consciencia en el consumidor/espectador. Interesante, ¿no creen?


















